La preocupación por la herencia cultural de carácter industrial es relativamente reciente en América Latina. A pesar de la importancia que tuvo la industrialización para muchos territorios de México a la Patagonia. Industrias que no solo transformaron radicalmente los territorios y las sociedades en las cuales se emplazaron, sino que tras el cierre de la muchas de ellas, dejaron como corolario zonas abandonadas, degradadas y altamente contaminadas.

En este contexto, la reutilización del patrimonio industrial, surge como una buena oportunidad de fortalecer la resiliencia urbana de las ciudades latinoamericanas, mejorando las condiciones del ambiente construido, visibilizando la historia de las clases trabajadoras y reforzando las identidades locales.